PRÓXIMA FUNCIÓN

No, gracias

Danzas a una niña rota

EDUCARTE

Camino de las Huertas, 9
Pozuelo de Alarcón

19 de enero a las 20:00h

No, gracias es una obra autobiográfica: la historia de una niña que sobrevive a las secuelas que deja el abuso sexual en la infancia y de cómo una vez mujer enfrenta su sufrimiento solo para sanar la herida de su niñez perdida y poder vivir con dignidad.

PRÓXIMA FUNCIÓN

Talleres para Escuelas Infantiles, Colegios e Institutos.

Danzas a una niña rota

EDUCARTE

Camino de las Huertas, 9
Pozuelo de Alarcón

19 de enero a las 20:00h

No, gracias es una obra autobiográfica: la historia de una niña que sobrevive a las secuelas que deja el abuso sexual en la infancia y de cómo una vez mujer enfrenta su sufrimiento solo para sanar la herida de su niñez perdida y poder vivir con dignidad.

«No, gracias» tiene un gran impacto social y emocional. Sumerge al espectador en un viaje directo a conectar con su cuerpo, sus emociones y su ser más espiritual para sintonizar con el amor como herramienta para sanar cualquier herida, porque desde el amor puedes construir la vida que deseas bailar.

  • $¿Por qué crees que calla una niña víctima de abuso sexual?
  • $¿Cómo crees que puede gestionar el trauma y atreverse a contarlo cuando en muchas ocasiones apenas sabe hablar y en la mayoría de los casos tiene al lobo en casa?
  • $¿Cómo crees que reaccionarías como madre si tu hija te confiesa esta pena?
  • $¿Cómo se digiere este trauma en la vida adulta?

Estas son algunas de las reflexiones que propone No, gracias en su recorrido por el diálogo con diferentes familiares que, con su actitud, dejan a la víctima protagonista de esta obra en un segundo plano.

  • $¿Por qué crees que calla una niña víctima de abuso sexual?
  • $¿Cómo crees que puede gestionar el trauma y atreverse a contarlo cuando en muchas ocasiones apenas sabe hablar y en la mayoría de los casos tiene al lobo en casa?
  • $¿Cómo crees que reaccionarías como madre si tu hija te confiesa esta pena?
  • $¿Cómo se digiere este trauma en la vida adulta?

Estas son algunas de las reflexiones que propone No, gracias en su recorrido por el diálogo con diferentes familiares que, con su actitud, dejan a la víctima protagonista de esta obra en un segundo plano.

El abuso sexual es todavía hoy una pandemia invisible: las estadísticas demuestran que en la mayoría de las ocasiones el sufrimiento de las víctimas permanece oculto y silenciado.
El abuso sexual es todavía hoy una pandemia invisible: las estadísticas demuestran que en la mayoría de las ocasiones el sufrimiento de las víctimas permanece oculto y silenciado.
El número de denuncias de abuso sexual en la infancia es alarmante, pero aun así está alejado de la realidad por varias razones: son menores de edad, sentimos vergüenza e incluso culpa de que la agresión haya sucedido y preferimos guardar silencio. Tememos enfrentarnos a preguntas que ponen en evidencia nuestro testimonio: ¿estás segura? ¿por qué ahora si eso fue hace tanto tiempo? ¿y qué vas a ganar con esto ahora? También tenemos miedo a la reacción del agresor sobre todo cuando este se encuentra cercano o en nuestro propio entorno de confianza.
El número de denuncias de abuso sexual en la infancia es alarmante, pero aun así está alejado de la realidad por varias razones: son menores de edad, sienten vergüenza e incluso culpa de que la agresión haya sucedido y prefieren guardar silencio. Temen enfrentarse a preguntas que ponen en evidencia su testimonio: ¿estás segura? ¿Por qué ahora si eso fue hace tanto tiempo? ¿Y qué vas a ganar con esto ahora? También tienen miedo a la reacción de su agresor sobre todo cuando este se encuentra cercano o en su propio entorno de confianza.
El número de denuncias de abuso sexual en la infancia es alarmante, pero aun así está alejado de la realidad por varias razones: son menores de edad, sienten vergüenza e incluso culpa de que la agresión haya sucedido y prefieren guardar silencio. Temen enfrentarse a preguntas que ponen en evidencia su testimonio: ¿estás segura? ¿Por qué ahora si eso fue hace tanto tiempo? ¿Y qué vas a ganar con esto ahora? También tienen miedo a la reacción de su agresor sobre todo cuando este se encuentra cercano o en su propio entorno de confianza.

Una persona que ha sufrido abuso sexual en su infancia:

  • $reniega de esta realidad
  • $ha aprendido a no sentir dolor
  • $no puede disfrutar de los placeres de la vida
  • $busca constantemente poner ruido en su vida para desconectar de lo que siente
  • $tiene un miedo enorme a enfrentar su angustia y reconocer la soledad de su infancia

Una persona que ha sufrido abuso sexual en su infancia:

  • $reniega de esta realidad
  • $ha aprendido a no sentir dolor
  • $no puede disfrutar de los placeres de la vida
  • $busca constantemente poner ruido en su vida para desconectar de lo que siente
  • $tiene un miedo enorme a enfrentar su angustia y reconocer la soledad de su infancia

Aunque las víctimas no podemos cambiar en absoluto nuestro pasado, ni anular el daño que sufrimos en nuestra infancia, sí que podemos permitirnos exteriorizar para transformarlo, reconstruirnos y recuperar nuestra identidad perdida.

Podemos hacerlo en la medida que estemos dispuestos a escuchar a nuestro cuerpo. Llevar esto a cabo puede resultar incómodo, pero es necesario mover esa emoción y expresarla para liberarnos del papel de víctima inconsciente y convertirnos en personas responsables de nuestra vida y nuestra felicidad, en personas valientes que conocen su historia y que saben convivir con ella de manera sana.

Aunque las víctimas no podemos cambiar en absoluto nuestro pasado, ni anular el daño que sufrimos en nuestra infancia, sí que podemos permitirnos exteriorizar para transformarlo, reconstruirnos y recuperar nuestra identidad perdida.

Podemos hacerlo en la medida que estemos dispuestos a escuchar a nuestro cuerpo. Llevar esto a cabo puede resultar incómodo, pero es necesario mover esa emoción y expresarla para liberarnos del papel de víctima inconsciente y convertirnos en personas responsables de nuestra vida y nuestra felicidad, en personas valientes que conocen su historia y que saben convivir con ella de manera sana.
Con esta obra, te invito a entrar a esta danza de la vida para que con mi compañía dispongas de la luz, escenografía, música, guion para construir la escena de transformación y sanación que tanto has deseado bailar durante toda tu vida.
Con No, gracias rompo el silencio porque lo necesito yo, sí. Pero también porque estoy profundamente convencida de que puede inspirar y ayudar a hablar a muchas personas que llevan guardando su secreto durante años o décadas, o que incluso lo han olvidado como acto de supervivencia y resiliencia.
Con esta obra, te invito a entrar a esta danza de la vida para que con mi compañía dispongas de la luz, escenografía, música, guión para construir la escena de transformación y sanación que tanto has deseado bailar durante toda tu vida.
Con “Danzas de mi alma” rompo el silencio porque lo necesito yo, sí. Pero también porque estoy profundamente convencida de que puede inspirar y ayudar a hablar a muchas personas que llevan guardando su secreto durante años o décadas, o que incluso lo han olvidado como acto de supervivencia y resiliencia.

Si tú no has sufrido esta situación, esta obra también puede ayudarte en tu crecimiento porque te aporta herramientas para construirnos una vida individual más sana y contribuir a una sociedad más humana y compasiva con el dolor de quienes nos rodean.

Con esta obra, te invito a entrar a esta danza de la vida para que con mi compañía dispongas de la luz, escenografía, música, guión para construir la escena de transformación y sanación que tanto has deseado bailar durante toda tu vida.
Con No, gracias rompo el silencio porque lo necesito yo, sí. Pero también porque estoy profundamente convencida de que puede inspirar y ayudar a hablar a muchas personas que llevan guardando su secreto durante años o décadas, o que incluso lo han olvidado como acto de supervivencia y resiliencia.

Si tú no has sufrido esta situación, esta obra también puede ayudarte en tu crecimiento porque te aporta herramientas para construirnos una vida individual más sana y contribuir a una sociedad más humana y compasiva con el dolor de quienes nos rodean.

Romper el silencio en torno al abuso sexual es un compromiso que requiere la implicación de toda la sociedad. Necesitamos aprender a escuchar y a mantener esas conversaciones tan incómodas pero importantes que siempre evitamos. Es la única manera de crear un futuro con entornos seguros para nuestros hijos, donde además de cuidarlos y acompañarlos, logren crecer fortalecidos emocionalmente.
Romper el silencio en torno al abuso sexual es un compromiso que requiere la implicación de toda la sociedad. Necesitamos aprender a escuchar y a mantener esas conversaciones tan incómodas pero importantes que siempre evitamos. Es la única manera de crear un futuro con entornos seguros para nuestros hijos, donde además de cuidarlos y acompañarlos, logren crecer fortalecidos emocionalmente.
Romper el silencio en torno al abuso sexual es un compromiso que requiere la implicación de toda la sociedad. Necesitamos aprender a escuchar y a mantener esas conversaciones tan incómodas pero importantes que siempre evitamos. Es la única manera de crear un futuro con entornos seguros para nuestros hijos, donde además de cuidarlos y acompañarlos, logren crecer fortalecidos emocionalmente.
¿Dónde puedo ver No, gracias?

Próxima función de la obra:

EDUCARTE

Camino de las Huertas, 9
Pozuelo de Alarcón

19 de enero a las 20:00h

¿Dónde puedo ver No, gracias?

Próxima función de la obra:

EDUCARTE

Camino de las Huertas, 9
Pozuelo de Alarcón

19 de enero a las 20:00h

¿Dónde puedo ver No, gracias?
Gran estreno de la obra:
24 de junio a las 12:00h
Equipo artístico

Idea original e intérprete: Zahy Vera
Dirección: Jaime Buhigas
Música: Damián Nueva · Álvaro Montón
Diseño y escenografía: Soledad Noriega
Audiovisuales:
Miguel Burrieza · Víctor Requena
Colaboración: Asociación para la Mediación, el Encuentro y la Escucha (AMEE)

Cuento con un gran equipo creativo: LOGOTIPO WEB  |   COMUNICACIÓN  |  FOTOGRAFÍA: C. Jiménez, J. Borquez, R. Borquez y C. Venturini