Proyecto Mujer

Identifica y transforma las creencias que te limitan y empieza tu liberación para resolver ese conflicto que te está impidiendo florecer y vivir tu vida más plena.

Talleres para Escuelas Infantiles, Colegios e Institutos.

Identifica y transforma las creencias que te limitan y empieza tu liberación para resolver ese conflicto que te está impidiendo florecer y vivir tu vida más plena.

Acompañando a mujeres me he encontrado con muchas dolencias físicas que nos afectan especialmente a nosotras como puede ser un simple e insoportable picor o escozor en la vulva, dolores menstruales, candidiasis vaginal, o más preocupantes como infecciones sexuales (como el Virus del Papiloma Humano) miomas, trompas obstruidas, quistes ováricos o también conflictos relacionados con la alimentación y con el peso que no nos permiten sentirnos a gusto en nuestro cuerpo.

Tanto si estas dolencias ya han cesado como si las estás viviendo ahora, han tenido y pueden tener efectos sobre ti a nivel emocional. Podemos tener dificultades en la búsqueda de un hijo, no encontrarnos satisfechas con nuestra sexualidad y con ese sentimiento de lo que para cada una de nosotras es ese “ser mujer”.

Acompañando a mujeres me he encontrado con muchas dolencias físicas que nos afectan especialmente a nosotras como puede ser un simple e insoportable picor o escozor en la vulva, dolores menstruales, candidiasis vaginal, o más preocupantes como infecciones sexuales (como el Virus del Papiloma Humano) miomas, trompas obstruidas, quistes ováricos o también conflictos relacionados con la alimentación y con el peso que no nos permiten sentirnos a gusto en nuestro cuerpo.

Tanto si estas dolencias ya han cesado como si las estás viviendo ahora, han tenido y pueden tener efectos sobre ti a nivel emocional. Podemos tener dificultades en la búsqueda de un hijo, no encontrarnos satisfechas con nuestra sexualidad y con ese sentimiento de lo que para cada una de nosotras es ese “ser mujer”.

Incluso en las mujeres que he tratado en las que no ha habido alguna dolencia física en concreto, he podido observar un nexo en común en todas ellas: una gran tristeza que albergamos en lo más hondo de nosotras, un dolor profundo que nos conecta muchas veces con esa sensación de vacío y soledad que no comprendemos de dónde viene.

Incluso en las mujeres que he tratado en las que no ha habido alguna dolencia física en concreto, he podido observar un nexo en común en todas ellas: una gran tristeza que albergamos en lo más hondo de nosotras, un dolor profundo que nos conecta con esa sensación de vacío y soledad que muchas veces no comprendemos de dónde viene.

Una frustración emocional y a menudo también sexual que muchas veces achacamos al hombre o que, en el mejor de los casos, no comprendemos su origen y nos preguntamos entonces: “¿por qué me está pasando esto a mí?”.

Una frustración emocional y a menudo también sexual que muchas veces achacamos al hombre o que, en el mejor de los casos, no comprendemos su origen y nos preguntamos entonces: “¿por qué me está pasando esto a mí?”.

Lo cierto es que nuestros cuerpos no dejan de expresarse hasta el punto de sufrir síntomas y enfermedades para obligarnos a mirar allí donde un día decidimos echar la persiana como una adaptación para sobrevivir.

Cuando esto sucede, echamos la persiana por miedo a sentirnos superadas y nos maquillamos de fortaleza cuando lo cierto es que en el fondo sabemos que este juego no nos funciona. Cerramos esta persiana para no sentir el dolor, para alejarnos y bloquear lo que un día nos hizo mucho daño, y que utilizamos como una adaptación para sobrevivir.

Lo cierto es que nuestros cuerpos no dejan de expresarse hasta el punto de sufrir síntomas y enfermedades para obligarnos a mirar allí donde un día decidimos echar la persiana.

Cuando esto sucede, echamos la persiana por miedo a sentirnos superadas y nos maquillamos de fortaleza cuando lo cierto es que en el fondo sabemos que este juego no nos funciona. Cerramos esta persiana para no sentir el dolor, para alejarnos y bloquear lo que un día nos hizo mucho daño, y que utilizamos como una adaptación para sobrevivir.

Lo cierto es que nuestros cuerpos no dejan de expresarse hasta el punto de sufrir síntomas y enfermedades para obligarnos a mirar allí donde un día decidimos echar la persiana como una adapación para sobrevivir.

Sobrevivir al abuso sexual fue quizás la más agotadora de mis adaptaciones.

Bloquear el placer, algo tan natural y biológico, fue mi punto de partida hacia una vida de total desconexión. Fue también el placer el punto de retorno, desde esa misma necesidad de sobrevivir, solo que esta vez, a una vida de sufrimiento, llena de ansiedad, de estrés, también de enfermedades sexuales como el papiloma, de paliar con un sistema inmunológico débil, con trastornos en la piel, dolores en las rodillas y conflictos con mi relación con la comida.

Sobrevivir al abuso sexual fue quizás la más agotadora de mis adaptaciones.

Bloquear el placer, algo tan natural y biológico, fue mi punto de partida hacia una vida de total desconexión. Fue también el placer el punto de retorno, desde esa misma necesidad de sobrevivir, solo que esta vez, a una vida de sufrimiento, llena de ansiedad, de estrés, también de enfermedades sexuales como el papiloma, de paliar con un sistema inmunológico débil, con trastornos en la piel, dolores en las rodillas y conflictos con mi relación con la comida.

En este punto lo importante fue hacer conciencia de estos conflictos y de todos los “sub conflictos” que se generan.

Lo primero fue hacer conciencia y esto lo podemos hacer a través del cuerpo. ¿Por qué? Porque nuestro cuerpo es como una gran biblioteca, de historias nuestras y de historias heredadas. En cada célula tenemos guardada información, por supuesto genética, pero también imágenes, frases, sensaciones, emociones tanto positivas como negativas porque nuestro cuerpo almacena en la dualidad, recuerda tanto momentos traumáticos como momentos muy agradables.

Una vez que comprendes qué te dice tu cuerpo e identificas en tu cabeza cuál es el conflicto que estás viviendo, lo siguiente es bajarlo al corazón y sentirlo para poder integrarlo.

Mi trabajo es cogerte de la mano y acompañarte en el viaje por diferentes escenas de tu vida para que puedas encontrar ese momento preciso en el que una experiencia grabó en tu cuerpo la impronta de una emoción que todavía hoy condiciona y dirige tu vida.

Así como una escena negativa, vivida con toda la emoción nos generó cambios en nuestra personalidad, una escena positiva es más potente aún porque desmantela la negativa y libera la emoción reprimida. Eso fue exactamente lo que hice y lo que continúo haciendo, porque mientras vives, tienes la oportunidad de sanar y evolucionar.

Mi trabajo es cogerte de la mano y acompañarte en el viaje por diferentes escenas de tu vida para que puedas encontrar ese momento preciso en el que una experiencia grabó en tu cuerpo la impronta de una emoción que todavía hoy condiciona y dirige tu vida.

La buena noticia es que puedes tomar conciencia de esta emoción y trabajarla: eres capaz de transformar la creencia que te limita y empezar tu liberación para auto sanarte y resolver ese conflicto que te estaba impidiendo florecer y vivir tu vida más plena.

Si te has sentido identificada con alguna de estas situaciones y crees que ha llegado el momento de iniciar este camino, me gustaría acompañarte con mi Proyecto Mujer.

Una emoción que marcó tu manera de vivir y generó creencias en torno a ella que en algún momento te han limitado y que, a menos que las transformes, repetirás en el futuro.

La buena noticia es que puedes tomar conciencia de esta emoción y trabajarla: eres capaz de transformar la creencia que te limita y empezar tu liberación para auto sanarte y resolver ese conflicto que te estaba impidiendo florecer y vivir tu vida más plena.

Si te has sentido identificada con alguna de estas situaciones y crees que ha llegado el momento de iniciar este camino, me gustaría acompañarte con mi Proyecto Mujer.

Proyecto Mujer es un programa de acompañamiento individual, una a una, muy personalizado en el que te propongo viajar a través de tu cuerpo y tus emociones.

Estos puntos a tratar son orientativos: el programa está diseñado para adaptarse a lo que necesites como mujer en este momento. Antes de comenzar tendremos una entrevista preliminar para conocernos, para valorar el punto del que partimos, y así asegurarnos de que cada sesión se adapta perfectamente a ti.

El programa incluye:

6 sesiones
online

1h/sesión

Apoyo y seguimiento personalizado

Materiales y
ejercicios

Estos puntos a tratar son orientativos: el programa está diseñado para adaptarse a lo que necesites como mujer en ese momento.

Antes de comenzar tendremos una entrevista preliminar para conocernos, para valorar el punto del que partimos, y así asegurarnos de que cada sesión se adapta perfectamente a ti.

12 sesiones

Recursos y ejercicios

1h/sesión

Apoyo y seguimiento personalizado

¿Te gustaría saber si este programa es lo que necesitas en este momento?

Agenda una primera sesión de valoración conmigo, completamente gratuita y sin compromiso.

Nos conocemos, me cuentas en qué punto estás, te explico cómo creo que puedo ayudarte, y a partir de ahí tomas tu decisión sobre continuar con el Proyecto Mujer.

¿Te gustaría saber si este programa es lo que necesitas en este momento?

Agenda una primera sesión de valoración conmigo, completamente gratuita y sin compromiso.
Nos conocemos, me cuentas en qué punto estás, te explico cómo creo que puedo ayudarte, y a partir de ahí tomas tu decisión sobre continuar con el Proyecto Mujer.

Cuento con un gran equipo creativo: LOGOTIPO WEB  |   COMUNICACIÓN  |  FOTOGRAFÍA: C. Jiménez, J. Borquez, R. Borquez y C. Venturini